Paños corredizos
Son los más usados para galerías porque no invaden el espacio al abrir. Permiten ventilar, pero al abrir queda libre solo una parte del vano.
Aluminio y vidrio · Cerramientos
Definí qué querés controlar—lluvia, viento, ruido, seguridad o uso del ambiente—antes de elegir perfiles y paños.
Cerramientos de aluminio
Cerrar con aluminio y vidrio no convierte una galería en interior por sí solo: cambia la ventilación, el recorrido del agua y la forma de circular. Definí primero qué querés frenar, lluvia, viento o ruido, y cuánto aire querés conservar. Vigas, techos y ampliaciones no son parte de nuestro trabajo.
Configuraciones
Un mismo frente puede mezclar más de un tipo de paño.
Son los más usados para galerías porque no invaden el espacio al abrir. Permiten ventilar, pero al abrir queda libre solo una parte del vano.
Cierran sin partes móviles y ayudan a sellar mejor. Sirven en tramos donde no necesitás pasar, junto a columnas o bajo el techo.
Se recogen hacia un costado y liberan gran parte del ancho, útil en un quincho que a veces querés abierto por completo. Piden un encuentro bien resuelto en el piso.
Vidrios y ventilación
El vidrio simple es la alternativa más básica. El laminado mantiene los fragmentos unidos si se rompe y el templado resiste mejor el impacto; en paños grandes o cerca del paso suele convenir uno de estos dos. Se confirma al medir. Sobre vidrio de seguridad, mirá blindex y mamparas, y para una abertura puntual, ventanas de aluminio.
La lluvia y el viento se resuelven con los encuentros y el sellado, pero además hay que pensar por dónde entra y sale el aire. Un paño corredizo o una banda superior practicable permite ventilar sin abrir todo. Las líneas de aluminio y los espesores se definen en el presupuesto.
Antes de mandar fotos
Para inspirarte, mirá las ideas visuales. Si la galería tiene pérgola, mirá pérgolas de madera.
¿Ya tenés fotos o medidas aproximadas? Mandalas por WhatsApp o armá la consulta paso a paso.
Presupuesto
No hay precios públicos: cada cerramiento depende de sus medidas y su exposición.
Preguntas frecuentes
Respuestas generales; el detalle de cada cerramiento se confirma al medir.
Paños corredizos, fijos o plegables, combinados según cuánto necesités abrir. Los corredizos ahorran espacio, los fijos aportan hermeticidad y los plegables liberan casi todo el vano. Se elige según el ancho, el uso y la ventilación que quieras conservar.
Depende del sistema, de los encuentros con piso, techo y columnas, y del sellado. La propuesta debe aclarar qué nivel de cierre esperás en cada paño.
En general, el vidrio simple es la opción más básica, el laminado suma seguridad al mantener los fragmentos unidos y el templado resiste más el impacto. La elección depende del tamaño del paño, la altura y el uso; se define en el presupuesto.
Hay que mirar la pendiente del piso y el desagüe antes de fijar el riel inferior. Si el agua se acumula en la galería, el diseño del cerramiento tiene que contemplar hacia dónde escurre. Mandá fotos del piso y de los desagües.
Ambas cosas. Anotá el ancho entre columnas en la parte baja, media y alta, y la altura hasta la viga o el techo en varios puntos. Las diferencias entre esos valores son las que condicionan el perfil y la modulación.
No. Nuestro trabajo es aluminio y vidrio. Si el cerramiento exige reforzar vigas, cambiar el techo o ampliar la galería, eso se coordina por separado y se define antes de fabricar.
Seguí explorando
Si además de cerrar pensás en aberturas o mamparas, mandá todo en una sola consulta.
Tu próximo paso
No hace falta llegar con un plano perfecto. Una consulta clara permite orientar mejor el tipo de trabajo y el presupuesto.